Secciones

Cuando el Presidente de la República, Venustiano Carranza ordenó su asesinato, el general Felipe de Jesús Ángeles Ramírez había cumplido 51 años, había ganado las batallas más importantes de la Revolución Mexicana, había estado exiliado en Europa y en Estados Unidos, había sido director del H. Colegio Militar, había combatido contra el Ejército Federal donde se formó, y conocido la peor de las traiciones: Ser entregado al enemigo por uno de los suyos.