Felipe Ángeles, el militar

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En los documentos que guarda el Archivo de la Secretaría de la Defensa Nacional no existe testimonio de la baja del general Felipe Ángeles del Ejército. Sin embargo, el capitán Federico Cervantes afirma que ellos dos fueron dados de baja y reproduce un documento oficial que así lo dice: “El presidente interino de la República ha tenido a bien disponer que con fecha 8 de noviembre del año próximo pasado cause baja por indigno de pertenecer al Ejército el Genl. Brigadier de Artillería Felipe Ángeles, a reserva de exigirle las responsabilidades a que se ha hecho acreedor… México, marzo 28 de 1914. Firmado A. BLANQUET”.

Felipe Ángeles nunca dejó de ser general. Un jefe militar formado en el H. Colegio Militar, del que llegó a ser director. Con muy estrictos principios morales. Con una reverencia de vida hacía el honor militar.

Como general ganó la batalla de Torreón, donde salieron los federales el 2 de abril. Al día siguiente desfilaron por las calles de la ciudad Francisco Villa y Felipe Ángeles.

Un general que se uniformaba a su manera, siempre elegante, siempre pulcro, recién bañado, perfectamente rasurado.

 

Felipe Ángeles y miembros de su Estado Mayor al llegar a la ciudad de México, retrato de grupo. Colección Archivo Casasola – Fototeca Nacional INAH

¿Qué siguió de este triunfo militar? Otra batalla. En San Pedro de las Colonias, población cercana a Torreón. A principios de abril. Para el General esta batalla, que ganaron, fue más importante que Torreón porque además del general Velasco, que se había refugiado ahí, estaban los principales jefes militares de Huerta, que no habían alcanzado a llegar a Torreón. Entre ellos, los generales De Maure, Maass, Mazem, Caso López, García Hidalgo, Limón, Bátiz, Romero, Ruíz. En total eran doce mil hombres mandados por 22 generales.

En uno de los partes de guerra, fechado el 14 de abril, se dice: “… no puedo precisar todavía el número de bajas hechas al enemigo, pero puedo asegurar que pasan de tres mil quinientos muertos, heridos, prisioneros y dispersos”.

Al día siguiente el General escribiría: “S. Pedro de las Colonias, abril 15 de 1914. C. Primer Jefe del E.C., Chihuahua, Chih.- Si no fuera por la expectación mundial que había por la toma de Torreón, la batalla de S. Pedro de las Colonias sería mucho más importante, porque, en realidad lo es intrínsicamente. Telegramas recogidos en el Cuartel General huertista aquí, se vé que en ellos cifraba Huerta el sostenimiento de su Gobierno y que han quedado después de la derrota en un estado completo de desmoralización…”

Villa estaba muy contento porque, según sus palabras, habían vencido a una recua de generales. El secretario de Carranza, Juan Barragán escribiría después su desacuerdo con Ángeles, aseverando que el quiebre definitivo del ejército federal tuvo lugar en Torreón.

Vino el ascenso a general de brigada, firmado por Venustiano Carranza. Que Ángeles agradeció escuetamente.

Paradoja ascender cuando has perdido el grado… Ascender en otro ejército, bajo otros jefes, otras reglas.

 

General Felipe Ángeles monta a caballo, retrato. Colección Archivo Casasola – Fototeca Nacional INAH

Según lo que se sabe, Villa y Ángeles fueron a la frontera a comprar armamento y balas. Poco después, a principios de mayo, llegaría Venustiano Carranza, su jefe formal, a Torreón para planear las batallas que debían seguir. Otra vez discutió con el General porque éste proponía la toma de Zacatecas. Juan Barragán, testigo de esas discusiones, según el historiador Adolfo Gilly, escribió: “Lo que pretendía Ángeles era que la División del Norte, adentrándose en el centro del país, siguiera rápidamente su marcha sobre la capital de la República, antes de que el Cuerpo del Ejército del Noroeste, comandado por el general Obregón, tuviera tiempo de llegar a Jalisco.”

Sería Francisco Villa quien aceptaría las instrucciones de Carranza, diciendo que había que darle gusto al jefe y por eso tomarían primero Saltillo. En ese momento Villa contaba con una gran organización militar, armamento, dinero y ganas de pelear. Salieron de Torreón el 11 de mayo.

El 14 de mayo el tren donde viajaba Ángeles llegó a la población de Sauceda. Ahí le informaron que, en Paredón, una guarnición federal, había 5 mil soldados con 10 cañones y 15 mil hombres bajo el mando del general Joaquín Maass. A Villa, a Ángeles, juntos, les tomaría 3 horas ganar la batalla de Paredón, 3 días después.