Vuelos Trascendentales

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El 14 de agosto de 1927, el Mayor Piloto Aviador Alfredo Lezama Álvarez y el Teniente David J. Borja realizaron un vuelo sin escalas de México a Nuevo Laredo. Lo hicieron en un Biplano, de construcción nacional, con motor hispano-suizo en V de 300 C.F. Se le dotó de tanques suplementarios; el vuelo tuvo una duración de 10 horas y recorrió 1,250 kilómetros.

El 2 de septiembre de 1927, el Capitán Piloto Aviador Emilio Carranza voló exitosamente sin escalas de México a Ciudad Juárez. Lo hizo a bordo del avión “Quetzalcóatl II”, bautizado con el nombre de “Coahuila”; el vuelo tuvo una duración de 10 horas y 48 minutos.

El 11 de junio de 1928, el Capitán Carranza también realizó el vuelo sin escala México-Washington. Fue en el avión Ryan “México-Excélsior” y el viaje duró 18 horas y 20 minutos. Debido a las pésimas condiciones atmosféricas que imperaban al retornar a la Ciudad de México, falleció en New Jersey, EU, el 13 de julio de ese mismo año.

El 30 de mayo de 1928, el Teniente Coronel Piloto Aviador Roberto Fierro Villalobos realizó un vuelo sin escalas de Mexicali a México. Dos meses después, el 11 de agosto de 1928, hizo un viaje de buena voluntad a Cuba y países centroamericanos. Posteriormente, el 21 junio de 1930, voló de Nueva York a México.

Teniente Coronel Piloto Aviador Roberto Fierro Villalobos

Avión Baja California, en el que el General Roberto Fierro Villalobos realizó vuelos de larga distancia y de buena voluntad.

Teniente Coronel Piloto Aviador Gustavo G. León González

Avión Sesquiplano Azcarate

El Teniente Coronel Piloto Aviador Gustavo G. León González y el Subteniente Mecánico Ricardo González Figueroa realizaron el primer vuelo de circunvalación por la República Mexicana. Lo hicieron al mando de un avión “Sesquiplano Azcarate”, fabricado en los Talleres Nacionales de Construcciones Aeronáuticas, el cual fue diseñado por el General Brigadier Juan Francisco Azcarate Pino. Iniciaron el 30 septiembre de 1928 y culminaron el 18 de diciembre del mismo año; volaron 80 horas efectivas y cubrieron 10,900 kilómetros. En las principales ciudades donde aterrizaron, al avión se le dibujó el sello de armas.

El 29 agosto de 1929, el Coronel Piloto Aviador Pablo L. Sidar y el Subteniente Mecánico Arnulfo Cortés realizaron exitosamente un viaje de buena voluntad por Centro y Sudamérica.

A principios de mayo de 1930, el Coronel Pablo L. Sidar y el Teniente Piloto Aviador Carlos Rovirosa emprendieron el vuelo sin escalas México-Buenos Aires. Desafortunadamente, las condiciones meteorológicas adversas provocaron un accidente, muriendo ambos al estrellarse la aeronave en la Playa Cieneguita en Puerto Limón, Costa Rica, el 11 de mayo de 1930

El Coronel Piloto Aviador Antonio Cárdenas Rodríguez inició un vuelo de buena voluntad por diversos países de América Latina. Recorrió casi 35 mil kilómetros, en 118 horas de vuelo, a bordo de un avión Lockheed 12, bautizado con el nombre de “Presidente Carranza”. Regresó a la capital de país el 13 de septiembre de 1940.

Avión en que el Coronel Cárdenas realizó un vuelo de buena voluntad por diversos países de América Latina.

II Posta Aérea de las América

Vuelo de acercamiento y buena voluntad en el que participó personal de la Fuerza Aérea Mexicana en 1947.

Avión en el que el Piloto Aviador Rolando Rodríguez Fernández realizó el vuelo de buena voluntad a Brasil. La tripulación la integraron: Capitán 1/o. Piloto Aviador Rolando Rodríguez Fernández, Comandante de Nave; Capitán 2/o. Piloto Aviador Luis Amezcua Torrea, Copiloto; Teniente Radio Operador Agustín Peña Sánchez y Sargento 1/o. Mecánico Ignacio Bringas Escamilla.

De acuerdo con los estatutos de la Segunda Posta Aérea Militar de las Américas, los mexicanos llevaron la antorcha de la victoria a Río de Janeiro, Brasil, en ocasión de los Juegos Sudamericanos.

El vuelo se realizó entre el 19 y el 24 de abril de ese año, en un avión Beechcraft AT-7, matrícula 901, de la Fuerza Aérea Mexicana; recorrieron 8,025 millas (12,915 kilómetros) en 48 horas y 45 minutos; volaron la mayor parte del tiempo bajo condiciones meteorológicas adversas y en algunos tramos sin comunicación debido al mal estado del tiempo. A la Fuerza Aérea Mexicana le correspondió la parte de vuelo denominada Posta de la Victoria, para concurrir el mismo día, a la misma hora, con las postas Bolivariana y de San Martín, encomendadas a Venezuela, Colombia, Bolivia, Chile, Argentina y Uruguay.

Hay que resaltar que los aviones de las Postas Bolivariana y de San Martín partieron de sus bases el 17 de abril, y llegaron al mismo tiempo que el nuestro que despegó el 19 y cubría una distancia mayor. Llegaron a las 16 horas del 24 de abril al Aeródromo “Santos Dumont” de la capital brasileña. Retornaron a México satisfactoriamente y fueron premiados militarmente.